El lado oscuro de el Modelaje
Es una creencia generalizada, especialmente entre las jovencitas y jovencitos que aspiran a esa profesión, que la vida de las modelos que desfilan en las pasarelas de moda o aparecen en campañas publicitarias y revistas internacionales consiste en volar en aviones privados, posar para grandes fotógrafos, pasar fines de semana en París, Milán u otros centros de la moda, usar la mejor ropa, convertirse en musas de diseñadores icónicos y hacer mucho dinero.
En realidad, el mundo de la moda tiene un lado oscuro tras las luces, el maquillaje y el glamour, en el que las modelos reciben salarios miserables o pasan meses sin recibir pago, trabajan en horarios agotadores, son objeto de acoso sexual y otras condiciones de trabajo horribles, tienen honorarios y gastos exorbitantes que consumen las ganancias y no tienen a nadie a quien pedir ayuda.
Muchas investigaciones recientes y las confesiones de modelos conocidas alegan que los abusos laborales son comunes en la industria del modelaje dejando a muchas sintiéndose más como sirvientes explotadas que los glamurosos íconos de la moda en los que las jóvenes del mundo sueñan con convertirse.
A ese panorama se debe agregar el hecho de que muchas de las grandes casas de modas y agencias de modelos prefieren trabajar con vulnerables jovencitas adolescentes, en gran proporción menores de edad, sin protección ni experiencia. Igualmente, la industria de moda ha sido a menudo acusada de promover trastornos alimenticios como anorexia y bulimia, abuso de drogas y alcohol entre modelos y aspirantes a serlo.
Bajo la llamativa ropa exterior, el mundo de la moda esconde mucha ropa sucia.
La controversia acerca del tratamiento ‘sádico’ que reciben las modelos de alta costura se vio reavivada recientemente debido a una sesión de casting para la marca de moda Balenciaga, durante la Semana de la Moda de París, en la cual los grandes diseñadores para casas de moda como Chanel, Dior, Louis Vuitton, Yves Saint Laurent, Issey Miyake entre otros, presentan sus colecciones de otoño.
En un comunicado el portavoz de Balenciaga, que es propiedad del conglomerado de lujo francés Kering, anunció que había despedido a los directores del casting de modelos para su desfile por haber dejado a 150 de ellas atiborradas en una escalera oscura esperando durante horas, sin comida ni bebidas
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